Arquetipos: El Guerrero

El guerrero es arquetipo funcional de manipura chakra, centro de poder, voluntad y acción. Entre sus armas más preciosas se encuentran la perseverancia, la constancia, la concentración, el creer en uno mismo, la determinación, la humildad, la disciplina, el coraje, la prestancia para la acción y el desapego respecto a los resultados de la misma.

Las armas del guerrero

Fortaleza y Vulnerabilidad: aunque pueda parecer paradójico, estas cualidades son dos caras de una misma moneda. Todos tenemos debilidades, un lado frágil, también el guerrero. Su fortaleza en ocasiones radicará precisamente en ser capaz de reconocerlas sin miedo, para poder afrontarlas. Este arquetipo es tan valiente que no teme encarar sus propias sombras o tendencias limitantes y emprender así la audaz batalla contra las mismas.
Acepta la derrota con humildad: Si se equivoca, corrige y aprende. Si cae, se levanta utilizando ese mismo suelo que le ha hecho tropezar para volver a erguirse. No importa las veces que el guerrero caiga, siempre vuelve a incorporarse, aceptando e integrando su caída como parte de su proceso de aprendizaje y crecimiento.
Responsabilidad y Libertad: Estas dos cualidades van también de la mano. El guerrero toma las riendas de su vida asumiendo la responsabilidad de sus estados emocionales, sus pensamientos y sus acciones, y esa actitud es la fuente de su poder personal y libertad.
Elige cuidadosamente sus batallas: No emprende batallas para acumular logros, obtener reconocimiento, reafirmarse o sentirse superior pues, el guerrero ya se sabe valioso y por ello no necesita competir ni la constante aprobación de los demás. Sabe que el enemigo a combatir es siempre interno (el egoísmo, la pereza, el miedo y otras tendencias limitantes) y no desgasta su energía vital en batallas innecesarias. No se compara ni imita, pues ha descubierto que el cosmos necesita de su aportación verdadera y singular para el orden universal. La elección de la batalla, el cometido, el deber, o la acción correcta pondrá a prueba la lucidez y claridad de su mente a cada momento.
Determinación y concentración: Concentra su mirada y energía en su objetivo y en él deposita su atención sin distraerse ni enredarse en pensamientos inútiles. “Los obstáculos son aquello que ves cuando retiras la mirada de tu propósito” (Henry Ford).
Es noble: Doblega su ambición y actúa desde su corazón, con justicia, respeto y amor hacia él mismo y los demás.
Hace lo que le apasiona, como afirma el actor Nick Nolte en la película “El Guerrero Pacífico”. En esta película aparece un joven atleta ambicioso, egoísta, muy competitivo, que persigue el reconocimiento, la fama y el placer sin importarle las demás personas e incluso poniendo en riesgo su integridad física en el proceso de prosecución de sus objetivos. Un empleado de una gasolinera, una persona sencilla que podría pasar desapercibida, será su gran maestro y le brindará grandes lecciones para convertirse en un verdadero guerrero. El buen guerrero hace aquello que le apasiona, pues forma parte de su dharma y con ello contribuye al orden universal, pero lo hace sin enaltecerse por ello, con humildad y con desapego al resultado. ¿En qué consiste actuar con desapego al resultado? Consiste en escoger la acción diestra o adecuada en cada momento y llevarla a cabo por el puro sentido del deber o amor a la propia acción, sin perseguir el fruto de la misma. La prosecución de los resultados nos aboca inexorablemente a navegar entre falsos éxitos y fracasos, entre el insaciable deseo de más y la frustración al no obtener lo anhelado. El guerrero dilucida la acción virtuosa y actúa. Este principio forma parte de la filosofía de la Bhagavad Gita, uno de los textos sagrados básicos del hinduismo y de la filosofía yóguica.

Ásanas y Kriyas en las que ser evocado

Estos son algunos ásanas, series y momentos de la práctica propicios para despertar a nuestro guerrero interior:

Bhakti Virabhadrásana

Shanti Virabhadrásana

Virabhadrásana I

Virabhadrásana III

Virabhadrásana I, II, III, Bhakti Virabhadrásana (guerrero devoto) y Shanti Virabhadrásana (guerrero pacífico) son ásanas ideales para evocar las cualidades del guerrero ¡Utiliza la imaginación! En Virabhadrásana I, por ejemplo, puedes visualizarte emergiendo de la tierra con la espada del coraje en una mano, y con la espada de la perseverancia en la otra, dispuesto a afrontar la contienda contra tus patrones limitantes. En Virabhadrásana II o El Arquero despierta tu capacidad de concentración fijando tu mirada en el centro de la diana, tu propósito, sin distraerte, evitando que tu mirada salte de un punto a otro. En Bhakti Virabhadrásana póstrate ofreciendo los resultados de tus acciones. En Shanti Virabhadrásana abre y alarga tu costado, aceptando tu lado más sensible y vulnerable.
• Muchos ejercicios y Kriyas de Kundalini Yoga desarrollan el punto del ombligo, la fuerza de voluntad y el poder de transformación, como la postura de estiramiento, “Sat Kriya”, “Nabhi Kriya“, Kriya “Entrénate con fuerza y proyéctate como un guerrero”, “Kriya para fortalecer el estómago”, “Kriya para la vitalidad”, “Maha Shakti Kriya“, o “Kriya para la Tolerancia”, que incluye entre sus ejercicios la risoterapia.
• En nuestra práctica de yoga el profesor nos recuerda que no debemos acomodarnos, pero tampoco sobrepasar nuestros límites. Para hacer llegar al practicante esta idea podemos aludir al arquetipo del buen guerrero que actúa con prestancia, pero también sabe retroceder a tiempo y no afanarse en cualquier batalla poniendo en riesgo su integridad por mera ambición.

No debemos confundir la valentía con la ambición. La valentía en ocasiones nos empujará a seguir adelante, incluso a lanzarnos al vacío sin red, pero en otras nos retará a aceptar nuestras limitaciones, no sobrepasarlas, y concedernos los descansos que nuestro cuerpo nos solicite, siempre con humildad y paciencia.
Es probable que algunas lesiones o dolores vengan a recordarnos este importante principio hasta que lo hayamos aprendido. En yoga practicamos desde el corazón y recogemos suavemente el mentón hacia la garganta doblegando con este gesto nuestra ambición.
El yogui purifica su mente para poder abordar con claridad y lucidez la constante tarea de discernimiento de la acción correcta, una labor que en ocasiones requerirá de la más refinada sabiduría.

Trascendiendo el guerrero

Cuando hemos de emprender una batalla el guerrero nos provee de las cualidades necesarias para ello; es un arquetipo de poder que es necesario despertar a lo largo de nuestra vida para afrontar cambios y emprender acciones, pero también será necesario trascenderlo para poder continuar hacia mundos más sutiles de amor, verdad o unidad.
Si bien estamos abocados a la acción a cada momento, es posible que tras grandes cruzadas lidiadas por nuestro guerrero lleguemos a estadios de paz en los que, aunque todavía debamos afrontar contiendas, éstas sean más pequeñas y sencillas y nuestro guerrero pueda descansar o manifestarse de un modo no tan notorio. Aunque el guerrero ya no sea el arquetipo dominante, sus cualidades, una vez integradas, nos acompañan.
Tras abordar grandes cambios puede que vivamos un precioso tiempo de armonía en el que aflore nuestro bienhechor, que disfrute del amor y la dicha de dar y ayudar a otros. Puede más adelante que el arquetipo del mago se manifieste, tornándose ese amor en auténtica magia y alquimia en nuestras vidas.

Teresa Tomás
Profesora de Kundalini Yoga


Bibliografía:
• Formación de Profesores de KUNDALINI YOGA PREM
• S. Pearson, C. (1991). El Héroe Interior, Arquetipos de Transformación. Editorial Mirach.
• Wauters, A. (1996). Los Chakras Y Los Arquetipos, un viaje hacia el autodescubrimiento y la transformación. Editorial Edaf.
• S. Pearson, C. (1992). Despertando los héroes interiores. Editorial Mirach.

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