Reengancharte a la práctica

Hoy, es un buen momento, quizá el mejor momento. Los propósitos tras el verano suelen ser más fiables. Si te has permitido un tiempo de reposo, puede que hayas reflexionado sobre qué echas de menos en tu vida, y en esa reflexión es posible que te haya surgido la idea: quiero volver al YOGA.

Volver a practicar eso que sabes que te va bien es el principio de una nueva etapa en la que priorizar tu bienestar ante todo lo que te ha estado distrayendo durante los últimos tiempos: un trabajo excesivamente absorbente, unas preocupaciones especialmente envolventes o simplemente un olvido de ti que ha ido haciendo mella en tu voluntad.

La voluntad, representada por esa gema del tercer vórtice a la que llamamos manipura, solo necesita una chispa, una decisión y un pequeño empujón para volver a girar de manera regular y aportarte esa energía que necesitas para afrontar el día a día con firmeza y decisión.

Reengancharte a la práctica es frotar esa joya hasta hacerla brillar, encender de nuevo ese motor que te llevará a movilizar aquello que se había quedado estancado en tu vida.

Cuando has practicado yoga durante un tiempo, la ilusión del novato desaparece, dicen los yoguis experimentados que, pasado unos años, normalmente se atraviesa una crisis, vete tú saber por qué, y que muchos abandonan la práctica en ese momento.

También dicen los yoguis experimentados que cuando esa crisis asoma, lo mejor es apretar y seguir practicando y practicar más, hasta que cesa esa sensación que te ha hecho tambalearte.

Esta semana me propuse retomar algunas cosas que me habían ido bien tiempo atrás y la que mejor me funcionó sin duda fue el Kundalini Yoga. Así que he vuelto a por ello y con solo dos clases ya he percibido varias cosas: Que el cuerpo tiene memoria, no estaba tan oxidado como creía, que la práctica te acerca a la presencia, que el kundalini es un linaje que me hace vibrar y que, como comento en este otro post (Retoma), a veces volver es como nunca haberse ido.

Así que te invito a reengancharte a la práctica, porque con ello no solo te beneficiarás de las propias virtudes del yoga que sabes que son muchísimas, sino que además te sentirás fenomenal contigo mismo porque estás reenganchándote a cuidar de ti y eso significa que empiezas una etapa ascendente, positiva y llena de brillo.

Hoy, es un buen momento, quizá el mejor momento.

Sat Nam

Arnau Benlloch

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