Sanación Yóguica

Características de Sat Nam Rasayan, una técnica natural para estos tiempos

Existe una leyenda acerca del nacimiento de Sat Nam Rasayan. Un santo, tras varias vidas de esfuerzo y desapego, llegó a la Liberación. Cuando sintió en su hombro el frío de la muerte, se acercó a las puertas del cielo y llamó. En ese momento, un paria tirado en el suelo sacó una moneda del bolsillo, le tocó el pie y le dijo: “Hombre sabio, ¿me curas?”. El santo quedo desconcertado. “¡Con lo que me ha costado llegar hasta aquí y ahora me surge este problema! Si curo, creo karma, si no curo, también. ¿Qué hago?”. E inventó el Sat Nam Rasayan (SNR): permitió la experiencia que esta persona le producía y el paria sanó sin crear karma. Aquello fue posible gracias al Espacio Sagrado.

SNR significa “relajación profunda o curación a través del nombre”. Se trata de una sanación espiritual que nada tiene que ver con la magia o los milagros, sino que se aprende a curar a través de la meditación. El terapeuta no se salta escalones, no sustituye el flujo de los sucesos. Medita y al hacerlo, utiliza un aspecto de la mente meditativa, la conciencia, para diluir las resistencias o conflictos del paciente. El Maestro Guru Dev Singh explica que esta técnica es natural para estos tiempos y que no hace falta ser místicos para emplearla.

El poder de la curación proviene del Espacio Sagrado, no de la personalidad del curador ni de su espacio sensible. Lo único que el sanador hace es utilizar el lenguaje común a la vida: la neutralidad. El Espacio Sagrado es un estado de conciencia trascendente. Cuando el curador lo alcanza, su intención de sanar se cumple. Contaba Yogi Bhajan que su maestro, Sant Hazara Singh, dijo a sus alumnos que la finalidad de la existencia humana reside en reconocer la fusión del alma individual con el alma divina y que en esa experiencia nos percatamos de que todo es posible.

Un poder del SNR es la oración. No nos referimos a la oración convencional, en su aspecto de rezo o diálogo interior, sino a una “sui generis”: gracias a su neutralidad, el curador establece contacto con esa experiencia de fusión, manteniendo su intención de sanar, y esto es el equivalente a una petición. Entiéndase que el mundo de lo sutil y sensitivo es difícil explicarlo mediante el lenguaje y que Sat Nam Rasayan se aprende sobre todo de manera experiencial. Tras las primeras experiencias el lenguaje puede ponerse más fácilmente al servicio del entendimiento.

El aspecto devocional del SNR también excede todo convencionalismo. No se basa en la adoración, ni hay ritos, sino que consiste en ceder el control, nuestra interpretación de la realidad, lo cual supone el máximo nivel de desapego. Al renunciar a sus apreciaciones personales, el curador asume la realidad, cuya esencia experimenta como dimensión espiritual, inefable y gozosa, coincidente con descripciones místicas de todos los tiempos. La compasión es otra de las características del SNR. Ese término tiene, en nuestra cultura, una connotación de condescendencia muy alejada de su verdadero sentido. Compasión significa “padecer con” y es consecuencia de la neutralidad: si no establezco diferencia entre yo y el otro, éste aparece ante mí como parte de mí mismo viviendo diferentes circunstancias. La compasión es manifestación del amor neutral, que no juzga, que no marca diferencias, que se expande por igual en todo el universo, que no reconoce superiores ni inferiores.

La única consideración ética que rige SNR es el servicio. El curador se vuelca en la sanación del paciente, sin esperar ninguna clase de ventaja personal. Si bien hay que distinguir entre intención autocurativa e intención de curar a los demás, la verdad es que al realizar un acto de servicio el curador también se va liberando de sus conflictos, aunque esto no sea lo intencionado ni siempre sea inmediatamente perceptible.

Hemos hablado pues de la neutralidad, del poder de la oración, de la devoción, de la compasión y del servicio, que son cualidades arquetípicas del Sat Nam Rasayan y de su linaje y que se irán asentando en tu vida en la medida que lo practiques, de tal manera que todo sea posible. 

Siri Tapa, febrero 2011

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