Sobre el trabajo y la actitud

Imagino que la cosa estaría en trabajar menos horas según este concepto de trabajo esclavizador a nuestras falsas necesidades, es decir, trabajo que alimenta las verdaderas necesidades del poder, dándonos cuenta que la clave es necesitar menos, soltar, y que es merecer de todos decir no al sufrir, no al no tener tiempo para aprender y hacer cosas que tengan vida, no a necesitar dinero para todo. ¿No debía de haber servido para esto la tecnología y tanto avance que nos venden para cualquier otra cosa más inútil?

Ojalá cada cual encontrara una manera de bajarse del mundo, este mundo mal hecho, el que dicen que nos toca y nos dice lo que debemos hacer. Que se nos resbalen ya los velos para darnos cuenta que precisamente hacemos lo que toca o se nos dice que es la vida por una ilusión de libertad. ¿Acaso no eres libre para elegir un producto u otro? Que imagino yo que la libertad es otra cosa, otra que no sabe de obediencia ni de ideas sino que sencillamente late en ese corazón compartido y sensible.

Ojalá que encontremos una manera de desempeñar alguna labor útil, que al levantarnos por la mañana se pudiera sentir un juego, una aventura, un aprender, un compartir, unas ganas de participar…

Aquí la actitud que con tanta frecuencia es usada puede ayudarnos muchísimo, si bien se la entiende y bien se la actúa, pero también como pasa tantas veces sirve o es manipulada para quedarnos más contentos con la misma mentira, sin hacer cambios individuales ni sociales, que al final son lo mismo, como esas charlas, cursos o lo que sea para que el mandado obedezca mejor, que el trabajador trabaje más, etc… que antes nos las tenían que dar y que ahora nos están educando para que nosotros mismos tengamos la pauta y nos vayamos animando en esta doma.

Usemos nuestra actitud y nuestra inspiración para exclamar que no queremos una vida basada en adquirir un coche, un piso (que ni siquiera casa), hipotecas y seguros, que no queremos vivir a merced del ruido, distracción de nuestra paz, como tantas otras. Que nos demos cuenta de que no hay que pagar por el amor, que el cariño es lo único que llena y es en realidad la única acción verdadera. Saquemos fuerzas para soltar aquello que ocupa nuestro tiempo sin vida y alimentemos nuestra valentía para darnos cuenta de que “el estado de bienestar” es una mentira velada que esconde el cruel régimen del dinero.

Muchos hemos sido atrapados en esta mentira, pero todos juntos tal vez podamos empezar a salir, el cómo no lo sé, pero tal vez la cosa empiece por no callarnos y compartir la denuncia de las mentiras allí dónde las hallemos, y que las verdades surjan espontáneas hacedoras de más vida.

Por un mundo mejor y por todas nuestras relaciones.

Siri Tapa

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